lunes 19 de octubre de 2009

En el lago...

Hoy no soy yo quien escribe, hoy transcribo la letra de una canción, que según dicen las leyendas urbanas, se inspiró en el lago, en nuestro lago.

Ayer tarde al lago fui con la intención de conocer algo nuevo
nos reunimos alli y todo comenzó a surgir como un sueño
creo recordar que por la noche
el pajaro blanco echó a volar
en nuestros corazones en busca de una estrella fugaz
vimos juntos el amanecer y el lago reflejó nuestros sueños

y en silencio fuimos a caer junto al gran monte aquel
que nos dio el amor
no puedo negar que me hizo daño
que mi corazón huyó de mi
has de ser como la mañana del día que te conocí
creo recordar que por la noche
el pajaro blanco echó a volar
en nuestros corazones en busca de una estrella fugaz

ayer tarde al lago fui con la intención de conocer algo nuevo
nos reunimos alli y todo comenzó a surgir como un sueño
vimos juntos el amanecer y el lago reflejó nuestros sueños
en silencio fuimos a caer junto al gran monte aquel
que nos dio el amor
creo recordar que por la noche
el pajaro blanco echó a volar
en nuestros corazones
en busca de una estrella fugaz.


Podeis escuchar aqui una versión de Triana.

domingo 8 de marzo de 2009

Hombres versus mujeres


Supongo que las relaciones hombre-mujer han llegado a un estado de desequilibrio insano. Todos hemos vivido. Todos hemos llegado a un punto de egoísmo que viene del pasado que nos tocó, nuestras experiencias y recuerdos. Nuestro dolor de algún día nos hace hoy mantener las uñas en guardia, estar siempre con la defensa alta con respecto a todo. Los prejuicios nos hacen judgar antes de tiempo, las mentiras son en ocasiones compañeras y parte de la relación. La sociedad misma ayuda a que seamos menos tolerantes, más agresivos, convirtiendo en cuestión de segundos a tu pareja en tu peor enemigo, basando la convivencia, si la hubiera, en el egoísmo individual, que muchas veces viene, ya no de experiencias anteriores, sino de esa sociedad y toda la cultura de aplastar al prójimo para no caer yo que nos inculcan desde la cuna.

Y como nadie tiene porqué aguantar nada, y porque a mí esto no me lo haces, y porque yo esto no se lo perdono… es en éste momento cuando la relación se convierte en una guerra sin cuartel, y al final cada uno en su casa y todos solitos. Pero no se trata tanto de buscar culpables o recriminar a la otra persona lo que uno mismo hace, sino de comportarse ambos como personas equilibradas, maduras y sinceras respecto al resto del mundo. Si encuentras a una persona con la que puedas mantener un punto de equilibro en ceder, dar, permitir y comprender, con mucho diálogo que genere confianza de por medio, encuentras la felicidad.


No todas las relaciones se basan en puro egoísmo, todavía queda alguna que otra amistad sincera, a parte de la relación de cariño que puedas mantener hacia tus padres. Igual que eso existe, existirá también alguien para ti, lo que ocurre es que no has doblado todavía la esquina donde se encuentra.

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